Estética

La medicina estética es una rama estrechamente vinculada con la dermatología porque las técnicas y tratamientos propios de la especialidad actúan directamente sobre la piel. Trata las alteraciones faciales y corporales, causadas por factores endógenos o exógenos, tales como envejecimiento, arrugas, discromías entre otras variaciones.

Se define como una práctica médica no quirúrgica, que aplica técnicas no invasivas para la restauración y el mantenimiento de la estética, salud y bienestar del ser humano a nivel facial y de integración corporal. Previene, desacelera e incluso puede revertir el proceso de envejecimiento.

Medicina estética es alternativa a la cirugía

La medicina estética se perfila por tanto como una alternativa a la cirugía y en los últimos años se ha posicionado como la última tendencia para evitar arrugas y signos de envejecimiento en general gracias a sus procedimientos no agresivos y en muchos casos de resultado inmediato.

A nivel facial su objetivo es mejorar la calidad de la piel. Tejidos que muchas veces precisan de tratamientos con láser o peeling para mejorar su textura o combatir irregularidades. Además, a partir de los 30-35 años de edad, tanto en hombres como mujeres, aparecen los primeros síntomas de deterioro de la piel y con ello, el debilitamiento de volúmenes producido por la pérdida de hueso o del componente graso de la cara. También se aprecia el detrimento de sustancias como el colágeno, la elastina y el ácido hialurónico, que provocan flacidez en la cara y el cuello.

Que tratamientos de medicina estética existen

Existen tratamientos específicos para cada necesidad. Técnicas innovadoras que están en constante evolución gracias al avance tecnológico que ha experimentado la Medicina estética en los últimos 30 años. La combinación de todas ellas, con el diagnóstico médico preciso adecuado a la inquietud del paciente posibilita la consecución de resultados satisfactorios sin alterar su ritmo de vida.

La medicina estética es una garantía de salud y bienestar.