ELIMINAR TATUAJES DE FORMA SEGURA Y DEFINITIVA

Eliminar tatuajes es actualmente una práctica y una tendencia en alza que rompe el espíritu transgresor o emocional que esconde su mensaje. Pequeños, grandes, en blanco y negro o de colores..todos pueden tener fecha de caducidad. Una buena noticia para más de la mitad de los españoles que se arrepienten después de realizarse un tatuaje, ya sea porque supone una dificultad a la hora de encontrar trabajo o porque un simple nombre o imagen se ha transformado en un mal recuerdo. Con láser desaparecen para siempre.

Eliminar tatuajes con láser

El equipo de dermatología de Instituto Médico Ricart en Valencia y Madrid se sirven de alta tecnología para eliminar tatuajes de forma definitiva. Valoran de forma personalizada el estado de la piel y el tatuaje teniendo en cuenta factores como el tamaño del grabado, el color de las tintas utilizado y la profesionalidad del tatuador, ya que los tatuajes realizados por amateurs contienen pigmentos de menos densidad que los practicados por tatuadores profesionales que comportan mayor dificultad a la hora de eliminarlos, y por tanto requerirán más sesiones. Con el diagnóstico pautan el láser más adecuado y efectivo para borrar el tatuaje, advirtiendo que el resultado depende en gran medida del color de la tinta : los de color negro o muy oscuro son los que mejor responden al tratamiento, mientras que los de color verde son mas difíciles de eliminar. Los dermatólogos señalan que en este último caso puede ocurrir que no se eliminen al 100% pero el dibujo o mensaje pasará prácticamente inadvertido.

 

Eliminar tatuajes con láser Q-Switched

El dermatólogo ajusta los parámetros del láser Q-Switched en función de las características del tatuaje que deseamos eliminar y se aplica la luz sobre la piel que emite cortos disparos de alta energía con los que se consigue  romper las partículas de tinta que conforman el pigmento sin dañar el tejido. Las mini partículas restantes se eliminarán poco a poco a través del sistema linfático. No es un tratamiento agresivo, y no deja cicatrices. El número de sesiones que pauta el especialista depende del tamaño y características del tatuaje, pero lo más habitual es que el tratamiento comprenda un mínimo de 6 y 8 sesiones que se realizan cada 4 o 5 semanas, tiempo óptimo para que al organismo le de tiempo a eliminar el pigmento fragmentado. Cada cita dura entre 15 minutos y media hora. Las zonas que requieren mayor dedicación son los brazos, piernas y espalda, ya que la piel es más gruesa y  la tinta del tatuaje se encuentra a mayor profundidad. En cualquier zona se aplica anestesia tópica antes de iniciar el tratamiento, por lo que resulta indoloro para el paciente. Resulta vital evitar la exposición solar a lo largo de todo el tratamiento. Los resultados son visibles desde prácticamente la primera sesión, no obstante la evolución es gradual y conforme se realizan las diferentes sesiones el pigmento del tatuaje se va deteriorando hasta perder su forma original.

Eliminar tatuajes con láser CO2:

Se utiliza para eliminar los tatuajes más resistentes. Proyecta un tipo de energía que deshace el pigmento de manera directa e inmediata. La aplicación del láser CO2 no requiere ni de anestesia, ni de sedación y tras la sesión el paciente puede volver a sus actividades cotidianas. En algunos casos, algunos pacientes desarrollan una pequeña y fina costra en la zona tratada, que suele desaparecer en menos de una semana tras la sesión. El paciente debe evitar también con este tratamiento exponerse al sol.

Eliminar tatuajes: Cuidados posteriores

Resulta vital evitar la exposición solar a lo largo de todo el tratamiento. Tras cada sesión debemos hacer una cura diaria aplicando una crema antibiótica y cubriendo la zona tratada. La piel puede resultar alterada, pero de forma muy superficial.