10 Consejos para Mantener el Peso en Verano

Durante las vacaciones de verano muchas personas tienden a coger peso. Las consecuencias son muy variadas (factores hormonales, composición corporal, cambio de alimentación y actividad deportiva…) todo esto hace que sea difícil identificar al responsable, que en muchas ocasiones es un conjunto de dichos factores. Salvador Ferrando, responsable de la unidad metabólica y de control de peso de Instituto Médico Ricart ofrece 10 consejos que pueden ayudar a evitar que esto se convierta en un problema:

CLAVES PARA MANTENER EL PESO A RAYA EN VERANO

1-  Evita las dietas mágicas que prometen rápidas pérdidas de peso:

Las dietas sin supervisión suelen tener un desajuste de macronutrientes y micronutrientes. Esto puede ser contraproducente haciendo que en los primeros días se pierda mucho peso, pero generando efecto rebote a los pocos días. Además, pueden producir pérdidas de vitaminas y minerales que luego podemos tardar mucho tiempo en recuperar

2-       La hidratación es muy importante

Hidratarse en verano es clave para evitar golpes de calor los cuales pueden ser muy peligrosos pudiendo tener incluso graves consecuencias. Una adecuada hidratación nos ayudará además a eliminar los excesos de líquidos evitando así la tan común retención de líquidos.

3- Recuerda que las bebidas alcohólicas, muchas bebidas refrescantes y los zumos son fuente de azúcares que provocan aumento de peso

Para hidratarte utiliza agua principalmente. En caso de querer consumir algún tipo de bebida con gas intenta que sea sin azúcares añadidos (Gaseosa, agua con gas, bebidas ZERO), de esta manera conseguirás reducir las calorías aportadas. Puedes añadir el jugo de un limón para darle un “toque de sabor”. Evita las bebidas alcohólicas a toda costa puesto que suelen ser las que más calorías aportan.

4-  Cuidado con la fruta de verano porque altera el peso

Suele considerarse a la fruta como un alimento muy saludable. Ahora en verano la disponible de temporada está riquísima, pero recuerda que contiene azúcar, por lo que un exceso en su consumo también supone un exceso de azúcar. Consúmela puesto que es fuente de vitaminas, minerales, fibra y agua, pero intenta moderarte.

5-  Cuidado con los añadidos a los gazpachos y cremas frías

Muchos jugos de verduras y cremas frías incluyen en su composición ingredientes como el pan, aceites, mantequillas natas o quesos. Intenta hacer las mismas versiones pero sin estos elementos. De esta forma reducirás el contenido calórico de tu plato

 

6- En la playa utiliza versiones de comida bajas en carbohidratos para no aumentar de peso

En lugar de llevar la típica ensalada de pasta o bocadillo, utiliza versiones similares pero sin harinas. Lleva solo la ensalada de verduras con un poco de atún o pollo troceado o salmón ahumado. Transporta tu comida en neveras refrigeradas. Recuerda que la adecuada refrigeración ayudará a no padecer toxiinfecciones alimentarias por la mala conservación.

7- Comiendo en bares y restaurantes puedes elegir comidas saludables y así evitarás aumentar de peso

En lugar de elegir platos como patatas bravas, calamares rebozados…etc selecciona aquellos más saludables. Elige sepia o calamares a la plancha con salsa verde, evita acompañarlo de pan, pide espetos de sardina o boquerones plancha, acompaña de ensaladas los picoteos e intenta elegir las bebidas comentadas en el punto tres.

8-       Fabrica tus propios helados caseros en vez de utilizar versiones industriales

Es un buen momento para compartir tiempo con tus familiares. En vez de comprar helados industriales prueba hacerlos en compañía. Utiliza frutas, leche de coco  y endulza con pequeñas cantidades de miel o edulcorante. Con heladeras caseras puedes obtener resultados increíbles.

9-       Aunque haga calor, es importante el deporte

El metabolismo continúa activo en verano. Aunque no estés trabajando la actividad física sigue siendo necesaria para mantener tu metabolismo activo. Evita las horas más calurosas e intenta buscar actividades divertidas y frescas como la natación en piscina, aquagym, bailes. De esta manera podrás aumentar tu gasto calórico y los pequeños caprichos veraniegos no serán tan negativos.

10-   Disfruta y de vez en cuando salta tu dieta

Como decíamos en el punto anterior. Los “pequeños caprichos veraniegos” también son necesarios. Después de un duro año de trabajo el relax es importante para liberarnos emocionalmente, pero con moderación para no echar al traste la salud que todo el año llevamos cultivando. Salta la dieta pero el mismo día intenta moverte lo máximo posible, así ajustarás en parte la balanza calórica. Si consideras que te has pasado mucho, no pasa nada por saltar la cena o el desayuno del día siguiente, hazlo si te sienta bien.