PODOLOGÍA AVANZADA: NUEVO SERVICIO MÉDICO EN IMR

Los pies son una de las partes de nuestro cuerpo más castigadas, y no les prestamos toda la atención que requieren. Los popularmente conocidos como “juanetes”, los pies planos, las uñas encarnadas, son algunos de los problemas más habituales que pueden causar dolor llegando a alterar el equilibrio corporal.

PODOLOGÍA AVANZADA: DIAGNÓSTICO

El podólogo es el profesional que vela por su salud. Existen un sin fin de alteraciones que van más allá de las típicas deformidades. Los especialistas en podología avanzada diagnostican y dan tratamiento específico para cada una de las patologías. Contamos con tecnología específica como el Doppler para analizar el comportamiento de los vasos sanguíneos y sus posibles consecuencias. Los tratamientos engloban desde la quiropodia, que es el tratamiento local de las diferentes lesiones de la piel de la extremidad inferior hasta las intervenciones quirúrgicas o la posible derivación a la Unidad Biomecánica para la realización de plantillas o piezas a medida. Es especialista en patologías más específicas como el pie diabético. Un síndrome en el que la prevención resulta vital para detectar los factores de riesgo que pueden derivar en complicaciones para los pacientes que padecen esta enfermedad. Los podólogos de IMR realizan un estudio minucioso de la extremidad inferior en el que se valora la sensibilidad, circulación, piel, uñas, hábitos de salud, tipo de calzado y según el diagnóstico pautarán las recomendaciones necesarias, sus revisiones, higiene o tratamiento específico de la patología. También tratan diferentes tipos de hiperqueratosis como son las callosidades que no deben dejarse en manos de cualquiera. Se trata de una alteración podológica y no de una cuestión estética. Los tradicionales callos y verrugas son consecuencia de procesos infecciosos y hay que determinar su evolución y tratarlos médicamente.

podología avanzada

PODOLOGÍA AVANZADA: ESTUDIO BIOMECÁNICO DEL PIE

La  máxima especialización de la podología avanzada se halla en el estudio biomecánico, conocido también como análisis de la marcha o pisada que consiste en el análisis del pie en posición estática y dinámica y su relación con otras estructuras como la rodilla, la cadera o la columna. Se detectan los desequilibrios o desviaciones de los pies y las piernas que puedan producir un mal apoyo que cause problemas en el resto del cuerpo. Analizar los patrones que tiene cada persona a la hora de andar y las presiones que reciben las diferentes partes de los pies al caminar o correr son vitales para diagnosticar si existen problemas biomecánicos. Con sus resultados es posible prevenir la aparición de lesiones osteoarticulares y musculares como tendinitis, esguinces, espolones o basculaciones pélvicas.

El estudio biomecánico también nos sirve para la evaluación pre y post tratamiento de diversas patologías: después de la realización de una cirugía, después de un proceso de rehabilitación, etc.