¿Qué son las efélides y por qué aparecen?
Las efélides, conocidas popularmente como pecas, son pequeñas manchas pigmentadas de color marrón claro o rojizo que aparecen principalmente en las zonas del cuerpo más expuestas al sol. Aunque son lesiones benignas y no representan un problema para la salud, muchas personas se preguntan por qué aparecen y si es posible eliminarlas por motivos estéticos.
Por eso, a continuación, desde IMR, te contamos en detalle qué son las efélides, cuáles son sus causas, cómo diferenciarlas de otras manchas cutáneas y qué tratamientos dermatológicos existen para mejorar su apariencia. ¡Toma nota!
Efélide: Qué es
Como adelantábamos, las efélides responden a una lesión pigmentada benigna producida por una acumulación localizada de melanina, el pigmento responsable del color de la piel.
Así, las efélides son manchas pequeñas, generalmente de entre 1 y 5 milímetros, con bordes bien definidos y una tonalidad que puede variar entre el marrón claro y el rojizo. Su característica principal es que aumentan de intensidad durante los meses de mayor exposición solar y se atenúan o incluso desaparecen parcialmente en invierno.
Es importante saber que son especialmente frecuentes en personas con:
- Piel clara.
- Cabello rubio o pelirrojo.
- Ojos claros.
- Tendencia a quemarse con facilidad al tomar el sol.
¿Por qué aparecen las efélides?
Entrando en detalle, la aparición de las efélides está estrechamente relacionada con dos factores fundamentales:
Predisposición genética
Por un lado, la tendencia a desarrollar pecas es hereditaria. Diversos estudios han demostrado la relación entre las efélides y determinadas variantes del gen MC1R, responsable de la producción de melanina. Esta predisposición genética explica por ejemplo, por qué son más comunes en personas pelirrojas o de tez muy clara.
Exposición a la radiación ultravioleta
Por otro lado, la radiación solar estimula la producción de melanina como mecanismo natural de protección frente al daño causado por los rayos ultravioleta. Como consecuencia, las pecas pueden aparecer o hacerse más visibles durante el verano.
Por ello, muchas personas identifican estas lesiones como pecas por el sol, ya que su intensidad aumenta tras periodos prolongados de exposición solar.
¿Dónde suelen aparecer?
Además, en línea con la idea anterior, las efélides se localizan principalmente en las zonas más expuestas al sol, entre ellas:
- Cara.
- Nariz y mejillas.
- Escote.
- Hombros.
- Espalda.
- Brazos.
- Dorso de las manos.
En algunos casos también pueden aparecer las denominadas efélides axilares, es decir, pequeñas pecas localizadas en la región de las axilas y, aunque son menos frecuentes, suelen tener igualmente un origen genético y no representan un riesgo para la salud.
Diferencia entre efélides y lentigos solares
A la hora de hablar de efélides, es común confundirlas con los lentigos solares y, aunque ambas son lesiones pigmentadas relacionadas con la exposición solar, es importante saber que presentan algunas características diferentes:
Efélides o pecas
Como decíamos, las efélides o pecas son pequeñas manchas pigmentadas de color uniforme que suelen aparecer desde la infancia, especialmente en personas con una marcada predisposición genética. Su tonalidad se intensifica durante los meses de verano debido a la exposición solar y, por el contrario, puede atenuarse o incluso aclararse durante el invierno cuando disminuye la radiación ultravioleta.
Lentigos solares
En cambio, los lentigos solares son manchas pigmentadas de mayor tamaño que las efélides y suelen aparecer a partir de los 30 o 40 años como consecuencia de la exposición solar acumulada a lo largo del tiempo. A diferencia de las pecas, estas lesiones no desaparecen durante el invierno y se consideran una manifestación del fotoenvejecimiento cutáneo, reflejando el daño provocado por la radiación ultravioleta sobre la piel.
En cualquier caso, la valoración por parte de un dermatólogo es importante para establecer un diagnóstico adecuado y descartar otras lesiones pigmentadas.
¿Cómo prevenir la aparición de las efélides?
Sin duda, la prevención es fundamental para evitar la aparición o el oscurecimiento de las pecas. En este sentido, los especialistas recomiendan:
- Utilizar protector solar de amplio espectro SPF 50+ durante todo el año.
- Renovar la aplicación cada dos horas en caso de exposición prolongada.
- Evitar las horas centrales del día.
- Proteger la piel con sombreros y gafas de sol.
- Limitar las exposiciones solares intensas.
La fotoprotección constante es la medida más eficaz para prevenir tanto las efélides como otras alteraciones pigmentarias relacionadas con el daño solar. Y, ante cualquier cambio en el aspecto de una mancha o la aparición de nuevas lesiones pigmentadas, es recomendable realizar una valoración dermatológica especializada para obtener un diagnóstico preciso y un tratamiento adaptado a cada paciente.
En IMR estaremos encantados de atenderte. Contacta con nosotros.
Preguntas frecuentes
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Las efélides pueden aclararse durante el invierno o cuando disminuye la exposición al sol, aunque no siempre desaparecen por completo. Su intensidad suele variar según la época del año.
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No. Las efélides son lesiones benignas y no tienen potencial maligno. Sin embargo, su presencia indica una mayor sensibilidad al sol, por lo que es recomendable realizar revisiones dermatológicas periódicas y mantener una adecuada fotoprotección.
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Las cremas despigmentantes pueden ayudar a reducir ligeramente la pigmentación, pero generalmente ofrecen resultados limitados. Los tratamientos dermatológicos como el láser o la luz pulsada intensa suelen ser más eficaces.
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Sí. El término peca efélide hace referencia a las clásicas pecas que aparecen como respuesta a la exposición solar en personas genéticamente predispuestas.
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Las pecas por el sol no son cancerosas y, por sí mismas, no representan un riesgo. No obstante, la exposición solar excesiva que favorece su aparición sí puede aumentar el riesgo de desarrollar otras lesiones cutáneas y acelerar el envejecimiento de la piel.
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Aunque las efélides son lesiones benignas y no requieren tratamiento médico, muchas personas desean eliminarlas por motivos estéticos. Para ello, existen diferentes opciones dermatológicas que permiten mejorar notablemente su apariencia: Luz intensa pulsada, tratamientos láser, peelings químicos, crioterapia…
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Es aconsejable acudir a un especialista si una peca cambia de tamaño, forma o color, presenta bordes irregulares o aparecen nuevas lesiones pigmentadas que generen dudas, con el fin de descartar otras patologías cutáneas.