Revisión de lunares anual: cuándo acudir al dermatólogo y cómo se realiza
Con la llegada del buen tiempo y el aumento de la exposición solar, es importante prestar atención a la salud de nuestra piel. La revisión de lunares por parte de un dermatólogo permite examinar las lesiones pigmentadas, detectar posibles alteraciones y valorar si es necesario realizar un seguimiento.
Los lunares, también conocidos como nevus melanocíticos, son lesiones frecuentes que pueden aparecer desde el nacimiento o desarrollarse a lo largo de la vida. La mayoría son benignos, pero algunas lesiones pueden presentar cambios que requieren una valoración médica.
El melanoma es un tipo de cáncer de piel que puede desarrollarse a partir de un lunar o aparecer sobre piel previamente sana. Por este motivo, la detección precoz y el control dermatológico de los lunares son importantes, especialmente en las personas que presentan factores de riesgo.
Si tienes numerosos lunares, antecedentes familiares de melanoma o has observado cambios en alguna lesión, es recomendable solicitar una cita para una revisión de lunares con un dermatólogo.

Melanoma: perfil de riesgo
Existen una serie de criterios que se consideran relevantes a la hora de identificar a las personas con mayor riesgo de padecer melanoma, un tipo de cáncer de piel. En estos casos, el dermatólogo puede recomendar estudios periódicos y una revisión de lunares adaptada a las características de cada paciente.
Entre los principales factores de riesgo se encuentran:
- Antecedentes familiares de melanoma.
- Haber padecido un melanoma anteriormente.
- Tener un número elevado de lunares atípicos, especialmente si son numerosos.
- Haber sufrido quemaduras solares durante la infancia y la juventud o haber utilizado de forma continuada lámparas UVA.
- Pertenecer a un fototipo de piel claro, especialmente las personas con piel muy clara, pelo rubio o pelirrojo y ojos claros.
Tener alguno de estos factores no significa que una persona vaya a desarrollar melanoma, pero sí puede hacer recomendable un control dermatológico más frecuente. El especialista determinará la periodicidad de la revisión de lunares en función del riesgo individual.
Melanoma: la observación de lunares : regla ABCDE

La regla ABCDE es una herramienta sencilla que podemos utilizar para observar nuestros lunares y detectar cambios que deben ser valorados por un dermatólogo.
La regla ABCDE sirve para identificar posibles señales de alarma, pero no permite diagnosticar un melanoma. Algunos melanomas no presentan todos estos signos y, por eso, la exploración dermatológica es fundamental.
Ante cualquier cambio en un lunar, una lesión nueva que resulte sospechosa o síntomas como sangrado, picor persistente o molestias, debemos solicitar una revisión de lunares con un dermatólogo.
¿Cuándo acudir al dermatólogo para una revisión de lunares?
No es necesario esperar a que aparezca una alteración para consultar. La revisión de lunares puede formar parte de los controles preventivos de salud de la piel, especialmente en personas con factores de riesgo.
Es recomendable solicitar una cita para una revisión de lunares si:
- Aparece un lunar nuevo que presenta un aspecto diferente al resto.
- Un lunar cambia de forma, tamaño o color.
- Se observa una lesión que sangra, forma costras o no cicatriza.
- Existe un lunar que produce picor persistente, dolor o molestias.
- Se tienen antecedentes personales o familiares de melanoma.
- Hay numerosos lunares atípicos y se necesita un seguimiento dermatológico.
El dermatólogo realizará una exploración de la piel y decidirá si es necesario complementar la revisión con dermatoscopia, mapeo corporal u otras pruebas.
Melanoma: mapeo corporal para revisar los lunares
Localizar, observar y registrar la evolución de los lunares son aspectos esenciales para realizar un estudio de lunares adecuado. La medicina evoluciona de la mano de la tecnología, que permite obtener imágenes más precisas y comparar las lesiones a lo largo del tiempo.
El mapeo corporal es una técnica que permite obtener un registro fotográfico de la superficie cutánea para localizar los lunares y otras lesiones pigmentadas. Este registro facilita la identificación de lesiones nuevas y la comparación de las que ya estaban presentes en revisiones anteriores.
El estudio de lunares mediante mapeo corporal resulta especialmente útil en pacientes con numerosos nevus o antecedentes de melanoma, ya que ayuda al dermatólogo a realizar un seguimiento individualizado.

Dermatoscopia para la revisión de lunares
La dermatoscopia digitalizada es una técnica complementaria a la exploración física dermatológica tradicional que permite valorar los lunares y otras lesiones cutáneas pigmentadas.
Mediante un dermatoscopio, el dermatólogo puede observar estructuras de la piel que no son visibles a simple vista. La dermatoscopia ayuda a identificar características sospechosas y a decidir si una lesión necesita seguimiento, biopsia o extirpación.
En pacientes seleccionados, la dermatoscopia digitalizada permite realizar un estudio de lunares mediante fotografías de alta definición y comparar su evolución en revisiones posteriores.
¿En qué consiste el estudio de lunares con Fotofinder?
El sistema Fotofinder de dermatoscopia digitalizada realiza un registro de los lunares y de otras lesiones cutáneas pigmentadas que presentan los pacientes. El sistema obtiene fotografías dermatoscópicas de alta definición desde diferentes ángulos.
Su software de almacenamiento y gestión de imágenes posibilita un estudio comparativo en las siguientes revisiones, lo que permite al dermatólogo comprobar la evolución real de las lesiones.
Este seguimiento puede facilitar la detección de cambios sutiles y ayudar a evitar intervenciones innecesarias en lesiones que permanecen estables, siempre bajo la valoración del especialista.
Además, la dermatoscopia digitalizada incorpora herramientas de análisis de lesiones pigmentadas que proporcionan información complementaria al dermatólogo para la toma de decisiones clínicas. La indicación de esta prueba dependerá de las características de cada paciente y de las lesiones observadas.
Revisión de lunares en IMR
La Unidad de Dermatología del IMR cuenta con un equipo de dermatólogos especializados y cirujanos plásticos que trabajan de forma conjunta para establecer protocolos médicos personalizados ante lesiones sospechosas que puedan precisar extirpación.
En los casos en los que una lesión requiere un estudio más completo, el equipo médico puede valorar las pruebas necesarias según el diagnóstico y las características del paciente. Entre ellas se encuentran las pruebas de imagen, el estudio del ganglio centinela y, cuando está indicado, el estudio genético.
La revisión de lunares permite conocer el estado de las lesiones cutáneas y establecer un seguimiento adecuado. La exploración dermatológica, la dermatoscopia y el mapeo corporal son herramientas que ayudan a detectar alteraciones y a orientar el tratamiento cuando es necesario.
Si deseas realizar un estudio de lunares o necesitas una revisión dermatológica, puedes solicitar una cita con la Unidad de Dermatología de IMR.
Preguntas frecuentes
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La periodicidad depende del número y tipo de lunares, los antecedentes familiares y personales y otros factores de riesgo. El dermatólogo establecerá el intervalo de seguimiento más adecuado para cada paciente.
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La revisión de lunares la realiza un dermatólogo, especialista en el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades de la piel. Durante la consulta puede utilizar la dermatoscopia para examinar lesiones que presentan características sospechosas.
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Un estudio de lunares comienza con una exploración dermatológica de la piel. Según las características de las lesiones, puede incluir dermatoscopia, fotografías digitales y mapeo corporal para facilitar el seguimiento. Si existe sospecha de melanoma, el especialista valorará las pruebas adicionales necesarias.
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La exploración dermatológica y la dermatoscopia son procedimientos no invasivos que, por lo general, no producen dolor. Si el dermatólogo considera necesaria una biopsia o extirpación, informará previamente sobre el procedimiento y la anestesia local que corresponda.
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Un lunar que cambia de forma, color o tamaño, sangra, forma costras o presenta síntomas persistentes debe ser valorado por un dermatólogo. No todos los cambios indican cáncer, pero es importante no ignorarlos y solicitar una revisión de lunares.